En 1978 un grupo de amigos, adolescentes, se juntaron para hacer música en una banda a la que llamaron Elvis Boys, pues el cantante estadounidense era su ídolo.Aquella formación acabó por reconvertirse poco después en Tennessee, un grupo que se convirtió en símbolo de toda una época y un estilo. Con los discos noche en Malibú (1989), Llueve en mi corazón (1991) y Sueños (1992), consiguieron vender cerca de dos millones de copias. La presión de la industria y el carácter poco conformista del grupo les llevó a una suerte de ninguneo por parte de radios y discográficas. Pero las bases del mito estaban sembradas y décadas después, Tennessee sigue en plena forma, con Amancio Jiménez, Roberto Gil y Isidro Arenas al frente.
Con motivo de su 45 aniversario, la banda está lanzando nuevas versiones de sus grandes éxitos, como Te vi correr junto a Javier Ojeda; Crazy Little Mama, con Javier Gurruchaga; Ramalama Ding Dong, con José Manuel Casañ de Seguridad Social; Tu imagen de Rocker, en colaboración con El Sevilla, y Un poco de tu amor a dúo con Carlos Goñi de Revolver, entre otras que irán lanzando. Además, una de las paradas más importantes de la gira 45 aniversario tubo lugar el 23 de mayo Sala Galileo Galilei de Madrid. «Se nos ocurrió rescatar las canciones, las canciones, los mayores escritores de Tennessee, pero vistos con el prisma de un amiguete, un compañero de profesión y que además deje su impronta y su forma particular de cantar. Por eso hay versiones tan sorprendentes», explica Roberto Gil. Algunos temas los han «redescubierto de una manera» que les «ha puesto la piel de gallina».
Empezando por el principio, Amancio cuenta cómo nació Tennessee. «Elvis murió en el 77 y nos impactó tanto que cantábamos sus canciones en el colegio. Y ahí empezó nuestra inclusión dentro de la música. Nos gustaba mucho, ya no solamente Elvis y todo lo que rodeaba a su imagen, sino nos gustaba el rock and roll en general, y empezamos a escuchar cosas de que venían del rock and roll clásico», cuenta. Aquello se metió en su ADN, en las venas, y decidieron formar su propia banda, apenas con 13 o 14 años. Lo hicieron: fueron los Elvis Boys. Cuando lo de «boys», niños, se les quedó pequeño, buscaron algo relacionado con Elvis también. «Pusimos el estado donde él vivió, que era el estado de Tennessee», explica Roberto.




