La cantante hispano-cubana se ha sincerado ante los más de 10.000 asistentes que se han congregado en la céntrica plaza madrileña de Pedro Zerolo, según los organizadores, tras tres años sin celebración, y lo ha hecho contando algunos de los momentos duros que ha vivido durante su infancia.
La representante española en Eurovisión ha asegurado que “la mayor suerte” de su vida fue “tener unos padres que siempre me educaron en el amor y en el respeto”, que le enseñaron que “el amor mueve el mundo, que todos somos iguales sin importar nuestra identidad, nuestra orientación o nuestro color de piel”.
Chanel ha explicado que ella desde muy pequeña sufrió racismo y bullying “por parte de personas que, en lugar de comprender y aceptarme tal y como era, me rechazaban”.
“Fueron experiencias que no olvidaré jamás, pero lejos de hundirme me han convertido en una mujer segura de mí misma y de los valores que me han inculcado”, ha señalado la protagonista de SloMo.
La artista hispano-cubana ha justificado que ella luchará “todos los días” para que toda la gente que haya “sufrido el rechazo o el desprecio por el simplemente hecho de ser”, puedan recibir “el orgullo que os merecéis”.
“Ha llegado el momento de convertir los insultos en gritos orgullosos de cuidarnos y de defendernos mutuamente, de protegernos de aquellos que piensan que aquel que no vive como ellos han dictado es un delincuente”, ha reclamado, entre aplausos de los asistentes.










